La Voz Silenciada: La Lucha Por La Justicia Para Judith


El caso de Judith Vianey Toledo Santos, una enfermera del ISSSTE y madre de dos infantes, ha resonado con fuerza en Oaxaca tras su trágica desaparición el 21 de octubre de 2024. Judith, de 29 años, fue vista por última vez en la agencia municipal de Pueblo Nuevo.

Su ausencia encendió alarmas en la sociedad oaxaqueña y generó una movilización incontenible por parte de familiares, amigos y activistas que exigían su regreso.

Lamentablemente, el 2 de noviembre, la Fiscalía General de Oaxaca localizó sus restos semienterrados en el patio de un domicilio en Santa Cruz Xoxocotlán, gracias a la geolocalización de su celular. Esta noticia devastadora ha dejado a su familia sumida en el dolor, mientras el sentimiento de indignación por un nuevo feminicidio sacude a la comunidad.

Las investigaciones apuntan hacia V.A.C., un compañero de trabajo y conocido de Judith desde hace siete años, quien fue detenido como principal sospechoso del crimen. Inicialmente, se había especulado que la causa de la muerte de Judith podía ser un golpe en la cabeza; sin embargo, la necropsia reveló que la asfixia fue el verdadero motivo de su deceso. Este giro en la investigación resalta no solo la violencia de género que enfrentan las mujeres en Oaxaca, sino también la necesidad urgente de que las autoridades actúen con rigor y justicia frente a este tipo de crímenes, pues Judith se suma a la lamentable cifra de 89 feminicidios registrados en el estado durante el año en curso.

La familia de Judith ha hecho un llamado ferviente a la justicia, buscando que este caso no quede impune y que se tomen medidas efectivas para erradicar la violencia hacia las mujeres. El 5 de noviembre, sus seres queridos se despidieron de ella en una emotiva misa de cuerpo presente en la iglesia de Xochimilco, donde se recordaron no solo sus cualidades como madre y profesional, sino también su derecho a vivir en un entorno seguro. Después de la ceremonia, sus restos fueron trasladados al panteón Jardín. La pérdida de Judith Vianey Toledo Santos marca una herida más en la sociedad oaxaqueña, un recordatorio doloroso de la lucha que aún persiste en la búsqueda de justicia y dignidad para todas las mujeres.

 

By

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *